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lunes, 28 de septiembre de 2009

DEMOCRATAS PERO GOLPÍSTAS ¿O AL CONTRARIO?

Letra con Filo

DEMOCRATAS PERO GOLPÍSTAS ¿O AL CONTRARIO?

Miguel Ángel Sandoval


La crisis hondureña, con estado de sitio, suspensión de varias garantías, anuncios altisonantes de parte del usurpador “gobierno” y la respuesta del presidente electo Manuel Zelaya, convocando a una demostración popular para el derrocamiento de los golpistas, parecería que entra en fase de solución, y no deja de dar sorpresas, pero en Guatemala, en donde los demonios conservadores han aparecido con toque de tambor y trompetas apocalípticas. Todo ello encabezados por el alcalde Álvaro Arzu, quien de un día para otro se olvidó de sus prédicas democráticas, de manera particular, cuando quería convencer que su vocación era esa al momento de la firma de la Paz.


Así por ejemplo, editoriales de El Periódico, en varias ocasiones se han referido a la situación del hermano país, como si la misma fuera tomarse un vaso de agua y no se dan cuenta que de manera editorial están haciendo el caldo gordo al golpismo. De igual manera varios editorialistas se suman a esta visión y en última instancia se amarran a la idea de que Brasil no puede estar haciendo nada en Honduras, y que Mel Zelaya debería ser sacado de la embajada carioca y arrojado a los leones, y que el presidente legitimo de Honduras viola la soberanía de alguien, o el pacto de Viena, o cosas de esa naturaleza. Pero se resisten a decir las cosas por su nombre, esto es, que en Honduras lo que hubo fue un golpe de estado. Así su superficialidad.


Por su parte, Palmieri en un blog, no deja de festejar las ocurrencias de los golpistas, y llena cuartillas y cuartillas defendiendo a los golpistas, pero sobre todo, poniendo al servicio de los cuartelazos y los gobiernos espurios, su experiencia como funcionario del gobierno del general Lucas. Sin embargo ahora va un poco más lejos y se manifiesta como la porra del Expresidente Arzú, que en estos días ha hecho gala de su visión conservadora ajena a la evolución de los tiempos en la región, el mundo y en Guatemala. Sin detenerse a pensar que lo menos que debería hacer es preservar la idea que existe de que fue un presidente que se decidio a la firma de la paz luego de varios años de negociaciones, ahora se dedica a la defensa de la causa mas antidemocrática que pueda existir. Es la defensa de micheleti con los argumentos más decimononicos que se puedan encontrar.


Es sencillamente fuera de lugar, defender a un gobierno golpista como el hondureño, haciendo gala de ideas desfasadas y que en nuestro terruño son parte del discurso de origen emelenista de tan ingratos recuerdos, o del menú de los aranistas. Y también de Arzu, Berger, y otros tantos. No hay que tener la memoria tan estropeada para no recordar datos y situaciones como las que estas declaraciones nos ponen delante de todo. Y tampoco se puede olvidar que muchos de quienes ahora festejan las declaraciones del alcalde de la capital, se quejaron y lloraron a mares por las actitudes de éste al golpear a algún periodista o decir, orondo, que a la prensa de le paga o se le pega, como credo democrático…


No olvidamos al Arzu I (primero.) de una portada de la revista Crónica, y los desbordes de autoritarismo desplegados por este señor, y me parece que se debe de ser categórico en la denuncia de estas declaraciones y sobre todo, demostrar que eso no corresponde a quienes en algún momento depositaron sus voto en él para la alcaldía. Los guatemaltecos y guatemaltecas no somos de naturaleza golpista, antidemocrática, o no profesamos los disparates del alcalde sobre los derechos humanos o sobre la comunidad internacional. Somos más serios.

martes, 7 de julio de 2009

LA CRISIS EN HONDURAS, PRIMERAS REFLEXIONES.

Letra con Filo
LA CRISIS EN HONDURAS, PRIMERAS REFLEXIONES.
Miguel Ángel Sandoval

Una semana después del golpe militar que ya es reconocido como el primero del siglo XXI, pues en Venezuela fracasó en las primeras 48 horas, hace falta intentar algunas reflexiones. Lo primero que hay que destacar es el más grande consenso político continental desde la época de la posguerra. Todos los mecanismos multilaterales condenaron sin duda ninguna la asonada militar de Honduras. El ALBA, el SICA, el Grula, la OEA, la ONU, incluso el gobierno de los EEUU. Con ello se envió mensajes en distintas direcciones. No hay golpe de Estado que tenga las piernas largas. Y ello sin duda pone a la discusión los alcances de la democracia continental que se quiere construir. No es posible por más tiempo pensar en simples y limitadas democracias representativas, es necesario entonces, pasar a procesos democráticos de corte participativo con expresiones democráticas directas. Ese es el centro de la cuestión.

Como segundo aspecto hay que destacar la maduración de un proceso social en Honduras, que contra todo pronóstico, se está convirtiendo con el paso de las horas en una verdadera revolución democrática, aun cuando no pueda, de momento, tomar el poder. Eso es lo que indica la cantidad de imágenes de televisión y las fotos de los corresponsales. Honduras cambió en una semana y ahora el pueblo hondureño es un actor de primer orden. Zelaya fue el motor de este cambio y ahora debe acompañar a la población desbordada. En otras palabras, si el presidente Zelaya desató las fuerzas sociales que ahora se manifiestan, es bastante claro que ahora Zelaya debe escuchar el sentir del pueblo de Honduras. Hay un cambio de calidad, insensible si se quiere pero efectivo.

No se trata solo de condenar al golpe de Estado, que por cierto convoco la más amplia unidad de criterio en el continente, ahora se trata de llevar la discusión hacia temas que a la gente enquistada en el poder tradicional no le gustan, como lo son las consultas democráticas, y lo más importante de ello, la participación social con mejores posibilidades y con mas autoría en los procesos sociales. En este aspecto tenemos que convenir que durante años a fuerza de repetición habíamos caído en limitar la democracia a lo representativo de ésta. Y ahora nos damos cuenta que en términos democráticos hay mucho mas terreno que recorrer, en especial en todos los temas que durante años fueron materia exclusiva de decisiones de los sectores históricamente dominantes.

En otro texto señalaba que lo más característico en las elites políticas tradicionales del continente, era su miedo a la democracia; por supuesto que a la democracia participativa, directa, con gente de a de veras en las tomas de decisiones, y no solo en el momento ritual del voto. Y caminar en la vía participativa es el valor agregado de la discusión del golpe de Estado contra Zelaya. No es solamente la crítica del golpe, es la discusión de las razones por las cuales el mismo se produjo. Se valen o no las consultas populares, está la democracia en cualquier país con el espíritu suficientemente amplio para aceptar que es tiempo de consultas democráticas y que el pueblo debe ser un actor de primer orden, pues eso es lo que desató los demonios en Honduras, y eso es lo que debemos aquilatar en las demostraciones populares de ahora en la revuelta del pueblo hondureño.

En otras palabras, Honduras lo que puso a discusión es el alcance de las consultas democráticas fuera de las elecciones, fuera del libreto construido a fuerza de paciencia y golpes de fuerza por las elites gobernantes.

Y hay otro elemento de orden geopolítico que merece ser estudiado, y es que los EEUU con todo su poder económico y militar y toda su influencia geopolítica, esta sin la iniciativa en este proceso. Ni el gobierno de Mel Zelaya le consultó su opción por la cuarta urna y la consulta democrática, ni los golpistas le pidieron permiso para la burrada que hicieron sacando a Zelaya en ropa de dormir, ni los países del ALBA hicieron algo en consulta con los vecinos del norte lo cual dicho en otros términos refleja los grados de autonomía que se han desarrollado en la región vis a vis los EEUU. Es una situación inédita en la que nos encontramos y en donde los EEUU aunque quieran no pueden hacer más que sumarse a la posición de la OEA, o al ALBA, lo cual es algo ajeno a la tradición de estas relaciones.

Hacer algo en contra de este escenario, implicaría romper con alguna pequeña expectativa que pueda haber con el gobierno del presidente Barack Obama, del cual se espera que por lo menos deje de lado el viejo libreto de las democracias que tenían su capital en Washington. De alguna manera, la historia continental y de Honduras se está rescribiendo.