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jueves, 29 de abril de 2010

LA FALTA DE UNA POLITICA AGRARIA

LA FALTA DE UNA POLITICA AGRARIA

Miguel Ángel Sandoval


Este martes hubo de nuevo, tapadas de carretera por parte del movimiento campesino, que en esta ocasión fue encabezada por CODECA. Varios puntos del país, que subrayan la amplitud del descontento y lo urgente de encontrar soluciones. Lo que quiero resaltar en esta ocasión es que el tema campesino no avanza debido a que no hay una política de desarrollo rural clara, que establezca los pasos que es necesario dar en casos de demandas de campesinas.


Hay un proyecto de ley en el congreso pero este no avanza. A pesar de que fue consensuado por todas las organizaciones campesinas y el mismo gobierno. Además se conoce de la urgencia de avanzar en la aprobación de la ley, pero parece que solo camina a golpe de movimiento de carretera que las trancan. La sordera es mucha y no creo exagerar con ello. Un listado de acciones en los últimos tiempos creo que pueden servir de ilustración para explicar la lentitud.


Con Raúl Robles, ministro del MAGA de este gobierno se intento alguna solución pero los resultados no se ven. Se dijo en ese entonces que se daría atención a unos 10,000 campesinos con subsidio y fertilizantes, pero no se concretaron estas ofertas. Incluso participó el ministro de finanzas pero nada.


Luego fue el turno de Julio Recinos, otro ministro, y de lo que acordó con los campesinos, solo se ejecutaron 5 millones para apoyo a la producción campesina, o lo que es lo mismo, una gota en el mar. Ya para entonces estaba en pie un llamado sistema nacional de dialogo permanente,-SNDP- que hasta el momento que escribo estas notas se caracteriza por inoperante y si se ven las cosas con detenimiento, sin resultados. Los operadores de este sistema infuncional, son Catalina Soberanis y Arnoldo Noriega.


Las razones de esto, pueden haber más, es que los principales operadores del sistema de dialogo para atender estos temas del campo son ajenos a las demandas campesinas. No entienden las urgencias del campo y a todo le dan largas, y como vemos, son ya más de dos años en las mismas. Su especialidad es comprar tiempo como se dice en términos de negociación política. Pero comprar tiempo o diferir las soluciones, es parte de una política que no busca acuerdos, pero cuando son organizaciones campesinas con las que hay necesidad de acuerdos, esta opción, es sencillamente inviable.


Finalmente, creo que es tiempo de pasar a trabajar el tema agrario de forma urgente, y ello pasa por aprobar en primer lugar la ley de desarrollo rural, para más adelante estudiar con seriedad las soluciones de más largo plazo. Hacer caso a las presiones de los señores de la tierra solo equivale a crear nuevos y mayores escenarios de conflicto.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

¡HAMBRIENTOS PERO MUY COMPETITIVOS!

Letra con Filo

¡HAMBRIENTOS PERO MUY COMPETITIVOS!

Miguel Ángel Sandoval

Este miércoles 9.9.09 vi un titular del periódico Siglo xxi donde se afirma que Guatemala, como país, subió cuatro puestos en el ranking de competitividad global. Por supuesto que siguiendo el estilo de alguna prensa nacional, no se dice en que somos competitivos como país, y en que no. Total, para desinformar no hace falta mucha imaginación...

Esto se afirma un día después que el Presidente de la Republica decreta el Estado de Calamidad Nacional por la hambruna o escasez de alimentos, que lo mismo da. Pero esta declaración presidencial viene luego de que por varios días se ha dicho que en el país hay alimentos y en el colmo de la insensatez, un ministro dice que los super están llenos de granos y todo. Lo único que no sé, es si hay muchos supermercados en el corredor seco, menos en la Franja Transversal del Norte o en el valle del Polochic.

Y lo mejor que se le ocurre a este medio es y hablar de competitividad. Habría que pensar en la manera en que se mira desde Jocotán o Camotán la competitividad. Y creo que la gente de oriente pensó que se trataba de ser mejores en hambre, pues no se puede pensar en otra cosa.

Pero no se crea que lo que señalo es por gana de hacer ver mal al Siglo xxi. Se trata de que tanto el medio como sus fuentes viven prisioneras de una visión neoliberal que no les permite apreciar como el mundo da vueltas y como no se puede pensar más tiempo en la competitividad, sobre la base de mencionar como dato positivo que no exista subsidio a la agricultura, y el irrespeto por las leyes laborales. Es ni más ni menos el libreto neoliberal, que por cierto ya fue dejado de lado por los propios EEUU.

En otras palabras, bien puede el país morirse de hambre mientras unos cuantos burócratas o empresarios del desastre, hablan de mejorar las capacidades para ser globalmente competitivos. Hay que tener una ignorancia enciclopédica que ya es famosa en ciertos estratos de las élites, para hacer este tipo de afirmaciones estando en el ojo del huracán del hambre.

Con la declaración de una emergencia nacional se pueden hacer varias cosas, además de utilizar los recursos financieros que facilita la comunidad internacional. Se podría, aprobar de emergencia nacional la ley para el desarrollo rural, la creación de tribunales agrarios, la solución de los conflictos en el campo de manera expedita, la condonación de las deudas que sean impagables, aumentar el salario en el campo, facilitar el crédito productivo agrario, y además, se podría impulsar el arrendamiento solidario para las tierras mal cultivadas o abandonadas por sus propietarios competitivos.

lunes, 31 de agosto de 2009

EL HAMBRE NO ESPERA

Letra con Filo

EL HAMBRE NO ESPERA

Miguel Angel Sandoval

Es tiempo de tomar el toro por los cuernos. Hace falta unificar toda la institucionalidad agraria bajo un mando y orientación única.

En el año 2001 se hizo un escándalo al saber que en Camotán o Jocotán, la gente se moría de hambre. Las buenas conciencias se preocuparon y una amplia campaña nacional vio el día. Incluso gente de la iniciativa privada hizo gestos sorpresivos, aunque el gobierno de Portillo, no hizo mayor cosa. Hoy el asunto tiene otras connotaciones y es más grave. La denuncia del hambre es una especie de pulso político y no un llamado de alerta y cambio de rumbo, ante lo mal que andan las cosas en el llamado Corredor Seco y el país entero.

Y las previsiones son de espanto. Se dice que en Chiquimula, Jutiapa, Zacapa y Jalapa, hay riesgo para unas 270 mil personas. Sin embargo, fuentes de la FAO citadas por Plataforma Agraria, dicen que la hambruna puede llegar a unos dos millones de personas, con lo cual se estaría en condiciones para las cuales parecería que no hay salida, salvo el que la gente se muera de hambre. En este contexto, el primer encargado de la Oficina de Seguridad Alimentaria deja el barco y se va para su casa. El tema es de primer nivel y coincido con Plataforma Agraria en que se declare una emergencia nacional, se den recursos par enfrentar la crisis y se otorgue acceso a la tierra y otros recursos productivos a la población campesina. La situación es dramática.

Hay que entender que la hambruna se produce en medio de una crisis del capitalismo a nivel mundial, con fenómenos como el del Niño con la sequía que le acompaña y ahora lo sabemos, con la apuesta económica de los últimos años sin resultados, al grado que el Ministerio de Economía señala al TLC como un gran fracaso.

Es tiempo de tomar el toro por los cuernos. Hace falta unificar toda la institucionalidad agraria bajo un mando y orientación única. No se puede por más tiempo vivir en medio de la competencia de los funcionarios del MAGA, Prorural, SAA, Fontierra, Fonapaz, y toda la institucionalidad que no funciona y que entre ella misma, se pone zancadillas. A esto se debe agregar la urgente aprobación de la ley para el desarrollo rural integral, aprobar tribunales agrarios, y definir una política clara para el sector. Es lo menos.

La crisis alimentaria, si algo pone sobre la mesa, es que indígenas y ladinos sufren hambre por igual. Y si ahora vemos la atención concentrada en el corredor de oriente, no hay que olvidar que ello ocurre en el valle del Polochic, en Huehuetenango, San Marcos, y en el resto del país. No es casual que Cohesión Social haya escogido unos 40 o 50 municipios en pobreza extrema, ni que antes Segeplan nos hablara de dos tercios de los municipios en estado de calamidad.

lunes, 27 de julio de 2009

¿DESARROLLO RURAL?

¿DESARROLLO RURAL?

Miguel Ángel Sandoval


Al momento de redactar esta nota, hay reuniones entre sectores campesinos y Gobierno. En un estira y afloja clásico, las organizaciones campesinas exigen el cumplimiento de sus demandas y denuncian el abandono del campo por las últimas administraciones. En este punto tienen razón. La institucionalidad agraria se ha desmantelado en los últimos años. El MAGA es una sombra de lo que fue y los nuevos programas no alcanzan para tapar esta realidad. Los hechos como siempre, son testarudos.


Adicionalmente, se demandan soluciones que van desde la exigencia de una reforma agraria integral, a programas ágiles de fertilizantes o recursos para arrendamiento de tierras. Ello junto a la urgencia de solución para conflictos añejos, deudas impagables, ocupaciones más o menos recientes, en suma, un abanico de problemas que demanda del concurso de la casi totalidad de instituciones que tienen que ver con el campo.


Como las comisiones de Gobierno no funcionan, las organizaciones campesinas ven en las medidas de hecho una manera de llamar la atención primero y luego de encontrar las soluciones necesarias. Estas medidas, pacificas y legitimadas por el mismo discurso democrático, se convierten por la miopía política de muchos funcionarios, y sobre todo por voceros de las cámaras empresariales, en desafíos al Gobierno, en ingobernabilidad en un freno al desarrollo económico del país, y en todas esas tonteras.


En verdad que la ingobernabilidad viene del hecho que los operadores políticos del Gobierno no alcanzan a entender la urgencia de las demandas campesinas, mientras que los voceros del empresariado, se mantienen fieles a la política del azadón. Y sobre todo, por la irritación que se acumula en el campo, porque se intuye que hay un Gobierno que podría actuar de manera diferente y no continuar con las viejas prácticas. Así, vimos al Presidente en una asamblea campesina, y ello es en sí mismo un pasito pero insuficiente.


Lo que queda claro es que hacen falta recursos frescos para el campo y que no se ve que exista de parte de los encargados del tema nada que anuncie que se puede modificar la ruta actual. Y para ponerle la tapa al pomo, los famosos bonos que tanta tinta ha hecho correr, tienen apenas una asignación de 75 millones para el campo, lo cual como se puede fácilmente entender, es una especie de saludo a la bandera. Y sólo para que se tenga una idea, hace unos pocos años una organización campesina planteó en un plan de emergencia, que hacía falta para iniciar la recuperación productiva del campo, alrededor de 900 millones. Como se ve la brecha es muy grande.

viernes, 24 de julio de 2009

CAMPESINOS ENTRE ADVERTENCIAS Y AMENAZAS, ¡MUCHO OJO!

CAMPESINOS ENTRE ADVERTENCIAS Y AMENAZAS, ¡MUCHO OJO!

Miguel Ángel Sandoval


El movimiento campesino y sindical hizo el jueves 23 de julio, un conjunto de advertencias sobre sus próximas movilizaciones. Todo con el antecedente de ofertas del actual presidente Colom, en cuanto a satisfacer las principales urgencias del campo. Es desde donde se quiera ver, una movilización social con legitimidad, con aval en las ofertas gubernamentales.


Ayer y el lunes, fue la Plataforma Agraria, y mañana es el turno de CODECA, fuerte organización que tiene sus bases sobre todo en la Costa Sur pero también en otros lugares del país. Ya antes fue el turno del CUC y los pobladores de San Juan Sacatepéquez quienes hicieron claro su descuerdo con la cementera en sus territorios. Asimismo, hay organizaciones que conforman la ADRI que están valorando la movilización para exigir desde las calles del país, la aprobación de la ley de desarrollo rural que parece se puede estancar en el Congreso.


En síntesis, estamos frente a una sacudida social que no obedece a consignas de Chávez ni de Fidel, tampoco de Zelaya, ni Evo Morales. Es un movimiento social que no se puede postergar ni menos evitar. Se inscribe en la lógica de los movimientos sociales que tienen demandas acumuladas y que se expresan de la forma más caprichosa, con rasgos de espontaneidad. No hay entonces, algo que se pueda calificar de medidas concertadas, ni dirigidas por una mano peluda, como no tarda en salir a decir el Vice, que solo anda viendo monos con tranchete. En pocas palabras, creo que los funcionarios de Gobierno deben dejar el pánico guardado en su casa, pues para lo que viene no les sirve de nada.


Mientras, uno de los voceros del Gobierno dijo en declaraciones a los medios de comunicación que no iban a criminalizar las demandas campesinas pero que igual les iban a volar reata. ¿Entonces? De qué se trata, si se mueren de inanición es por huevones o porque aguantan mas de la cuenta, y si se mueren por represión es porque se pasaron de la raya, se extralimitaron… no jodan. La vida y las demandas campesinas deben ser atendidas y ahora hay un buen momento. El país necesita salir de la crisis y una vía para ello es una acción decidida en el desarrollo rural.


El subsidio que demandan las organizaciones campesinas tiene un denominador común. Si unas demandan más que otras o lo mismo o menos, es solo un detalle. Lo de fondo es que todas están con las mismas demandas, que en todo caso presentan algún matiz que las diferencia, pero el fondo es el mismo. Y de manera adicional, aunque no sea el mejor momento para recordar, si Guatemala es signataria del TLC con EEUU, no debe olvidar que este país hacia donde se dirigen nuestras principales exportaciones agrícolas, tiene un subsidio claro a su agricultura.


¿Y nosotros qué? ¿Vamos a continuar como si fuéramos extraterrestres?


Pero hay otra dimensión de estas demandas: el monto de 3,000 quetzales para el arranque productivo, solo es equiparable a lo que reciben las gentes en el programa de Mi Familia Progresa. Pues si multiplicamos los 300 quetzales mensuales, por los meses del año, nos arroja la cifra de 3,600 anual. Por ello no veo cual es el susto ante las demandas campesinas.


Creo que se impone la mesura. Las demandas son justas en su totalidad, y si al Gobierno le parece mucho, es porque tienen mentalidad poquitera. Si les parece desproporcionada, es porque no tienen idea de la dimensión de la necesidad campesina y menos de las urgencias. Pero sobre todo, es porque no se han dado cuenta que la movilización campesina lo que pretende es la reactivación productiva del campo y conseguir la seguridad alimentaria.


Adicionalmente parecería que la sordera de los funcionarios gubernamentales encargados de esta problemática, ha conseguido que las movilizaciones campesinas se produzcan de manera continuada y casi simultánea. Es el resultado lógico del hambre y la miseria. Creo que la gente se moviliza en última instancia para procurarse los dos o tres tiempos de comida diaria. Y ello no hay garrote que lo pueda detener. Sobre todo, si en el fondo hay un discurso de solidaridad, de Mi Familia Progresa, y todo ese nuevo discurso que si algo ha hecho, es crear, como ya se dijo, las condiciones para la emergencia de ese actor social que es el campesinado.


Finalmente creo oportuno hacer un llamado a la tranquilidad, pues la demanda campesina y las movilizaciones no hacen sino comenzar en esta nueva ola de de descontento.