jueves, 4 de febrero de 2010

Bolivia: David Choquehuanca.

Bolivia: David Choquehuanca.


En una entrevista, el ministro de Relaciones Exteriores y experto en cosmovisión andina, David Choquehuanca, explica los detalles principales de este planteamiento que sitúa a la vida y a la naturaleza como ejes centrales.


www.la-razon.com/versiones/20100131_006989/nota_247_946416.htm


El Vivir Bien, el modelo que busca implementar el gobierno de Evo Morales, se puede resumir como el vivir en armonía con la naturaleza algo que retomaría los principios ancestrales de las culturas de la región. Éstas considerarían que el ser humano pasa a un segundo plano frente al medio ambiente.

El canciller David Choquehuanca y uno de los estudiosos aymaras de ese modelo y experto en cosmovisión andina, conversó con LA RAZÓN durante una hora y media y explicó los detalles de estos principios reconocidos en el artículo 8 de la Constitución Política del Estado (CPE)

“Queremos volver a Vivir Bien, lo que significa que ahora empezamos a valorar nuestra historia, nuestra música, nuestra vestimenta, nuestra cultura, nuestro idioma, nuestros recursos naturales, y luego de valorar hemos decidido recuperar todo lo nuestro, volver a ser lo que fuimos”.


El artículo 8 de la CPE establece que: “El Estado asume y promueve como principios ético–morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble).

El Canciller marcó distancia con el socialismo y más aún con el capitalismo. El primero busca satisfacer las necesidades del hombre y para el capitalismo lo más importante es el dinero y la plusvalía. Según D. Choquehuanca el Vivir Bien es un proceso que recién comienza y que poco a poco se irá masificando.

“Para los que pertenecemos a la cultura de la vida lo más importante no es la plata ni el oro, ni el hombre, porque él está en el último lugar. Lo más importante son los ríos, el aire, las montañas, las estrellas, las hormigas, las mariposas (...) El hombre está en último lugar, para nosotros, lo más importante es la vida”.


En las culturas


Aymara • Antiguamente los pobladores de las comunidades aymaras en Bolivia aspiraban a ser qamiris (personas que viven bien).


Quechuas • De igual manera las personas de esta cultura anhelaban ser un qhapaj (gente que vive bien). Un bienestar que no es el económico.


Guaraníes • El guaraní siempre aspira a ser una persona que se mueve en armonía con la naturaleza, es decir que espera algun día ser iyambae.

El Vivir Bien da prioridad a la naturaleza antes que al humano


Éstas son las características que poco a poco se implementarán en el nuevo Estado Plurinacional.


Priorizar la vida


Vivir Bien es buscar la vivencia en comunidad, donde todos los integrantes se preocupan por todos. Los más importante no es el humano (como plantea el socialismo) ni el dinero (como postula el capitalismo), sino la vida. Se pretende buscar una vida más sencilla. Sea el camino de la armonía con la naturaleza y la vida, con el objetivo de salvar el planeta y da prioridad a la humanidad.


Llegar a acuerdos en consenso


Vivir Bien es buscar el consenso entre todos, lo que implica que aunque las personas tengan diferencias, al momento de dialogar se llegue a un punto neutral en el que todas coincidan y no se provoquen conflictos. “No estamos en contra de la democracia, pero lo que haremos es profundizarla, porque en ella existe también la palabra sometimiento y someter al prójimo no es vivir bien”, aclaró el canciller David Choquehuanca.

Respetar las diferencias


Vivir Bien es respetar al otro, saber escuchar a todo el que desee hablar, sin discriminación o algún tipo de sometimiento. No se postula la tolerancia, sino el respeto, ya que aunque cada cultura o región tiene una forma diferente de pensar, para vivir bien y en armonía es necesario respetar esas diferencias. Esta doctrina incluye a todos los seres que habitan el planeta, como los animales y las plantas.

Vivir en complementariedad


Vivir Bien es priorizar la complementariedad, que postula que todos los seres que viven en el planeta se complementan unos con otros. En las comunidades, el niño se complementa con el abuelo, el hombre con la mujer, etc. Un ejemplo planteado por el Canciller especifica que el hombre no debe matar a las plantas, porque ellas complementan su existencia y ayudan a que aquél sobreviva.

Equilibrio con la naturaleza


Vivir Bien es llevar una vida de equilibrio con todos los seres dentro de una comunidad. Al igual que a la democracia, a la justicia también se la considera excluyente, según el canciller David Choquehuanca, porque sólo toma en cuenta a las personas dentro de una comunidad y no a lo que es más importante: la vida y la armonía del hombre con la naturaleza. Es por eso que Vivir Bien aspira a tener una sociedad con equidad y sin exclusión.

Defender la identidad


Vivir Bien es valorar y recuperar la identidad. Dentro del nuevo modelo, la identidad de los pueblos es mucho más importante que la dignidad. La identidad implica disfrutar plenamente una vida basada en valores que se han resistido por más de 500 años (desde la conquista española) y que han sido legados por las familias y comunidades que vivieron en armonía con la naturaleza y el cosmos.
Uno de los objetivos principales del Vivir Bien es retomar la unidad de todos los pueblos.

El ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca explicó que el saber comer, beber, danzar, comunicarse y trabajar son también algunos aspectos fundamentales


Aceptar las diferencias


Vivir Bien es respetar las semejanzas y diferencias entre los seres que viven en el mismo planeta. Va más allá del concepto de la diversidad .”No hay unidad en la diversidad, sino es semejanza y diferencia, porque cuando se habla de diversidad sólo habla de las personas”, dice el Canciller. Este planteamiento se traduce en que los seres semejantes o diferentes jamás deben lastimarse.

Priorizar derechos cósmicos


Vivir Bien es dar prioridad a los derechos cósmicos antes que a los Derechos Humanos. Cuando el Gobierno habla de cambio climático, también se refiere a los derechos cósmicos, asegura el Ministro de Relaciones Exteriores. “Por eso el Presidente (Evo Morales) dice que va a ser más importante hablar sobre los derechos de la madre tierra que hablar sobre los derechos humanos”.

Saber comer


Vivir Bien es saber alimentarse, saber combinar las comidas adecuadas a partir de las estaciones del año (alimentos según la época). El ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, explica que esta consigna debe regirse en base a la práctica de los ancestros que se alimentaban con un determinado producto durante toda una estación. Comenta que alimentarse bien garantiza la salud.

Saber beber


Vivir Bien es saber beber alcohol con moderación. En las comunidades indígenas cada fiesta tiene un significado y el alcohol está presente en la celebración, pero se lo consume sin exagerar o lastimar a alguien. “Tenemos que saber beber, en nuestras comunidades teníamos verdaderas fiestas que estaban relacionadas con las épocas estacionales. No es ir a una cantinas y envenenarnos con cerveza y matar las neuronas”.

Saber danzar


Vivir Bien es saber danzar, no simplemente saber bailar. La danza se relaciona con algunos hechos concretos como la cosecha o la siembra. Las comunidades continúan honrando con danza y música a la Pachamama,principalmente en épocas agrícolas; sin embargo, en las ciudades las danzas originarias son consideradas como expresiones folclóricas. En la nueva doctrina se renovará el verdadero significado del danzar.

Saber trabajar


Vivir Bien es considerar el trabajo como fiesta. “El trabajo para nosotros es felicidad”, dice el canciller David Choquehuanca, quien recalca que a diferencia del capitalismo donde se paga para trabajar, en el nuevo modelo del Estado Plurinacional, se retoma el pensamiento ancestral de considerar al trabajo como una fiesta. Es una forma de crecimiento, por eso que en las culturas indígenas se trabaja desde pequeños.

Retomar el abya laya


Vivir Bien es promover que los pueblos se unan en una gran familia. Para el Canciller, esto implica que todas las regiones del país se reconstituyan en lo que ancestralmente se consideró como una gran comunidad. “Esto se tiene que extender a todos los países, es por eso que vemos buenas señales de presidentes que están en la tarea de unir a todos los pueblos y volver ser el Abya Laya que fuimos”.

Reincorporar la agricultura


Vivir Bien es reincorporar la agricultura a las comunidades. Parte de esta doctrina del nuevo Estado Plurinacional es recuperar las formas de vivencia en comunidad, como el trabajo de la tierra, cultivando productos para cubrir las necesidades básicas para la subsistencia. En este punto se hará la devolución de tierras a las comunidades, de manera que se generen las economías locales.

Saber comunicarse


Vivir Bien es saber comunicarse. En el nuevo Estado Plurinacional se pretende retomar la comunicación que existía en las comunidades ancestrales. El diálogo es el resultado de esta buena comunicación que menciona el Canciller. “Tenemos que comunicarnos como antes nuestros padres lo hacían, y resolvían los problemas sin que se presenten conflictos, eso no lo tenemos que perder”.

El Vivir Bien no es “vivir mejor” como plantea el capitalismo.


Entre los preceptos que establece el nuevo modelo del Estado Plurinacional, figuran el control social, la reciprocidad y el respeto a la mujer y al anciano.

Control social


Vivir Bien es realizar un control obligatorio entre los habitantes de una comunidad. “Este control es diferente al propuesto por la Participación Popular, que fue rechazado (por algunas comunidades) porque reduce la verdadera participación de las personas”, dijo el canciller Choquehuanca. En los tiempos ancestrales, “todos se encargaban de controlar las funciones que realizaban sus principales autoridades”.

Trabajar en reciprocidad


Vivir Bien es retomar la reciprocidad del trabajo en las comunidades. En los pueblos indígenas esta práctica se denomina ayni, que no es más que devolver en trabajo la ayuda prestada por una familia en una actividad agrícola, como la siembra o la cosecha. “Es uno más de los principios o códigos que nos garantizarán el equilibrio frente a las grandes sequías”, explica el Ministro de Relaciones Exteriores.

No robar y no mentir


Vivir Bien es basarse en el ama sua y ama qhilla (no robar y no mentir, en quechua ). Es uno de los preceptos que también están incluidos en la nueva Constitución Política del Estado y que el Presidente prometió respetar. De igual manera, para el Canciller es fundamental que dentro de las comunidades se respeten estos principios para lograr el bienestar y confianza en sus habitantes. “Todos son códigos que se deben seguir para que logremos vivir bien en el futuro”.

Proteger las semillas


Vivir Bien es proteger y guardar las semillas para que en un futuro se evite el uso de productos transgénicos. El libro “Vivir Bien, como respuesta a la crisis global”, de la Cancillería de Bolivia, especifica que una de las características de este nuevo modelo es el de preservar la riqueza ancestral agrícola con la creación de bancos de semillas que eviten la utilización de transgénicos para incrementar la productividad, porque se dice que esta mezcla con químicos daña y acaba con las semillas milenarias.

Respetar a la mujer


Bien es respetar a la mujer, porque ella representa a la Pachamama, que es la Madre Tierra poseedora de dar vida y cuidar a todos sus frutos. Por estas razones, dentro de las comunidades, la mujer es valorada y está presente en todas las actividades orientadas a la vida, la crianza, la educación y la revitalización de la cultura. Los pobladores de las comunidades indígenas valoran a la mujer como base de la organización social, porque transmiten a sus hijos los saberes de su cultura.

Vivir Bien y NO mejor vivir


Bien es diferente al vivir mejor, que se le relaciona con el capitalismo. Para la nueva doctrina del Estado Plurinacional, vivir mejor se traduce en egoísmo, desinterés por los demás, individualismo y solamente pensar en el lucro. Considera que la doctrina capitalista impulsa la explotación de las personas para la captación de riqueza en pocas manos, mientras que el Vivir Bien apunta a una vida sencilla que mantenga una producción equilibrada.

Recuperar recursos


Vivir Bien es recuperar la riqueza natural del país y permitir que todos se beneficien de ésta de manera equilibrada y equitativa. La finalidad de la doctrina del Vivir Bien también es la de nacionalizar y recuperar las empresas estratégicas del país en el marco del equilibrio y la convivencia entre el hombre y la naturaleza en contraposición con una explotación irracional de los recursos naturales. “Ante todo se debe priorizar a la naturaleza”, agregó el Canciller.

Ejercer la soberanía


Vivir Bien es construir, desde las comunidades, el ejercicio de la soberanía en el país . Esto significa, según el libro “Vivir Bien, como respuesta a la crisis global”, que se llegará a una soberanía por medio del consenso comunal que defina y construya la unidad y la responsabilidad a favor del bien común, sin que nadie falte. En ese marco se reconstruirán las comunidades y naciones para construir una sociedad soberana que se administrará en armonía con el individuo, la naturaleza y el cosmos.

Aprovechar el agua


Vivir Bien es distribuir racionalmente el agua y aprovecharla de manera correcta. El Ministro de Relaciones Exteriores comenta que el agua es la leche de los seres que habitan el planeta. “Tenemos muchas cosas, recursos naturales, agua y por ejemplo Francia tampoco tiene la cantidad de agua ni la cantidad de tierra que hay en nuestro país, pero vemos que no hay ningún Movimiento Sin Tierra, así que debemos valorar lo que tenemos y preservarlo lo más posible, eso es Vivir Bien”.

Escuchar a los mayores


Vivir Bien es leer las arrugas de los abuelos para poder retomar el camino. El Canciller destaca que una de las principales fuentes de aprendizaje son los ancianos de las comunidades, que guardan historias y costumbres que con el pasar de los años se van perdiendo. “Nuestros abuelos son bibliotecas andantes, así que siempre debemos aprender de ellos”, menciona. Por lo tanto los ancianos son respetados y consultados en las comunidades indígenas del país.

Pubblicato da titus a 8:37 PM


lunes, 1 de febrero de 2010

HAITI. LA TRIPLE CADENA Y EL IFAC.

HAITI. LA TRIPLE CADENA Y EL IFAC.

Miguel Ángel Sandoval

Sin temor a dudas se puede pensar en las múltiples dependencias de Haití como país subdesarrollado del pasado y con presente colonial. Ello no es nada alejado de la verdad. Son las secuelas del pasado que se expresan en hambre, atraso, falta de desarrollo en las vías de comunicación, poco desarrollo de su infraestructura, industria, y todo lo que sabemos por la observación desde países vecinos.

Pero el tema es mucho mas grave. Hay sin hacer mucho alarde de imaginación, una especie de triple dependencia, que por lo demás tiene un nombre por el que se conoce de acuerdo con intelectuales haitianos que tienen un conocimiento de su país que va más allá de los despachos de prensa en este momento de crisis. En palabras de Jean Avalase "hemos conocido tres imperialismos, lo que algunos llaman el IFAC: Imperialismo Francés Americano y Canadiense.” www.selvas.org

Esta triple alianza, factica por lo demás, con intereses diversos y a veces contrapuestos, sin que se haya discutido de manera previa, sin consulta a los haitianos, forma parte de la realidad del país, particularmente ahora que se habla de la reconstrucción, de los flujos de ayuda, y del destino político que deberá construirse en el año en curso.

Es la presencia de Canadá, Francia y los EEUU. Cada uno de estos países metropolitanos, tiene relaciones particulares con el país del caribe. Francia, por ser el país del cual se independizo Haití en la primera independencia en las tierras de la América latina. Canadá por la francofonía presente desde hace varios años y los EEUU, invasor una o varias veces del pequeño estado caribeño. Por ello las gestiones para el envío de ayuda o la ocupación del territorio haitiano no dejan de levantar suspicacias de parte de analistas que siguen de cerca el drama de Haití.

Las razones de ello no son muy lejanas. Apenas hace unos años fue defenestrado el presidente constitucional de Haití, Jean Bertrand Aristide y expulsado hacia Sudáfrica. El motivo aparente fue un intento de aumentar el salario mínimo en ese país del caribe. Hoy todo parece más creíble después de la experiencia de Honduras, donde uno de los motivos para defenestrar en pijama al presidente Zelaya, fue precisamente un aumento salarial.

Pero hay más. En el medio de la crisis aparecen tres aspectos que harían de Haití una especie de presa codiciada por los EEUU. En primer término está abundancia de mano de obra barata y en la cercanía de los EEUU esto es a unos 150 kilómetros del territorio de la Florida, donde se encuentran una serie de industrias de maquila.

Otro de los factores es el de naturaleza estratégica, pues ante la idea no abandonada de Barack Obama en cuento a entregar Guantánamo de regreso a Cuba, Haití es de gran valor estratégico. Y un tercero es la existencia de grandes reservas de petróleo en el territorio de ese pequeño país.

No son casuales las advertencias al gobierno de Haití, encabezado por Rene Preval, para que este país no se aproximara a los países del ALBA. Como se puede observar sin hacer un análisis de fondo, en la carrera para la “reconstrucción de Haití” hay razones de orden económico, geopolítico, militar, de recursos naturales, es decir, elementos estratégicos que alejan la idea de que en el proceso de reconstrucción, hay buenos samaritanos.

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LOS INDIGENAS INSUMISOS Y REBELDES

LOS INDIGENAS INSUMISOS Y REBELDES

Miguel Ángel Sandoval

El 31 de enero de conmemoró el treinta aniversario de la matanza en la embajada de España, donde fueron asesinados 37 guatemaltecos por reclamar sus derechos. ¿Que demandaban los ocupantes? Que el ejército desalojara las comunidades de El Quichè y dejaran de asesinar por gusto. Eran los años de la guerra, en donde la contrainsurgencia hizo lo único que podía para impedir los derechos que negaba: desatar una carnicería a lo largo de ancho del país donde la masacre de la embajada es el punto culminante de ese esfuerzo dantesco. Parte de ese episodio es la impunidad que existe sobre el hecho.

El objetivo mayor era provocar la parálisis del movimiento campesino e indígena que luchaba por los pueblos y caminos del país. Sin embargo, los indígenas insumisos y rebeldes dieron salida a una resistencia descomunal, con rasgos insurrecciónales, que pusieron en cuestión el poder establecido y la estrategia contrainsurgente de los militares guatemaltecos.

Es el sentido de dos momentos claves poco tiempo después de la masacre de la embajada. Uno de ellos es la huelga general de la costa sur por la demanda de mejores salarios en el corte de caña, y el otro, la proclamación de la conocida como Declaración de Iximché, que contenía un llamado a la lucha frontal de los pueblos indígena en contra del mal gobierno y sobre todo por la construcción de un país de iguales, en donde indios y ladinos trabajaran codo a codo por el futuro de este país.

Sin duda fue la primera declaración de lucha de los indígenas de Guatemala en varios siglos, y la plataforma para las luchas posteriores, en total sintonía con las proclamas y acción de las organizaciones de izquierda de esos momentos. Con poca difusión en el momento inicial, la Declaración sigue siendo un documento de referencia, tanto ahora como en esos años, en donde la lucha de los indígenas trascendió fronteras físicas de país y fronteras étnicas en lo interno.

Mucho de lo ocurrido en esos años sigue siendo motivo de discusión y de debates, sobre todo porque por intereses inconfesados, la censura y la represión pura y simple, las versiones sobre el levantamiento indígena, no fueron lo suficientemente analizados y se dio paso a las construcciones sin mayor información y las versiones de algunos intelectuales extranjeros. Hoy sabemos que se trató de una amplia movilización y lucha de indígenas insumisos, rebeldes, muchos de ellos alzados en armas por su liberación.

Hoy la lucha es diferente pero con los mismos objetivos: la liberación de los pueblos de Guatemala de sus opresores y la construcción de una sociedad de iguales, que nos permita finalmente tener acceso al siglo XXI. Es lo que vemos de manera cotidiana con la efervescencia de organizaciones indígenas y populares, en las consultas populares en contra de la minería y en defensa de territorios y derechos. Es un clamor que se levanta, disperso a veces es cierto, pero no por ello menos profundo y lleno de vitalidad.

Por lo dicho, en esta nota, se puede afirmar que la brecha abierta hace treinta años es la que actualmente se recorre por los senderos de nuestro país, aun sí por otras formas de lucha. Es el signo de los tiempos, y es la marcha de las sociedades que pase lo que pase, continúan su lucha hacia mejores condiciones de vida, hacia nueva forma de convivencia.

EL DIALOGO EN SU LABERINTO

EL DIALOGO EN SU LABERINTO

Miguel Ángel Sandoval

Este nuevo esfuerzo de dialogo, en el que estamos ahora inmersos, nació mal, torcido, sin fuerza. Y como sabemos desde niños y en la escuela, árbol que nace torcido… Todo porque el gobierno no supo convocar a los diversos sectores que conforman la diversidad nacional y para ajuste de penas, deja la impresión de que el tema toral de este esfuerzo político, que es lo fiscal, esta de antemano aprisionado por el CACIF. Este es el ajo del asunto. Después de la firma de los Acuerdos de Paz que contaban con todo el apoyo de la comunidad internacional y de un clima interno favorable, el dialogo de ahora como de las otras veces, parte de la idea de que el CACIF de buena manera, debe aceptar aumento de la tributación y dejar de lado la política del azadón. Es el sueño de que el tigre se lime las uñas y se vuelva vegetariano.

Ya los señores de la cámara del agro dicen a pleno pulmón que ni un centavo mas de impuesto y si no, que se atenga el gobierno a las consecuencias. Esto en otras palabras quiere decir que en este proceso el gobierno esta de manos amarradas, que si se quieren subir tres len de impuestos, hay que rogarle al cacif que los acepten, o de plano imponerlos, como ocurre en cualquier país civilizado cuando se aumentan impuestos. Pero además, los partidos políticos no se dan cuenta que con su negativa al incremento de la tributación, están en perspectiva, dando lustre a su propia estaca, pues no habrá quien sea capaz de levantar el tema fiscal si continúa como ahora, la perversión antifiscal. Esto nos coloca como sociedad en condiciones casi extremas.

Hace algunos años en España se llevaron a cabo los pactos de la Moncloa, que amarraron los hilos de la transición a la democracia posfranquista. En esos multicitados pactos, mas allá de una idea genérica de la democracia, lo mero principal fue el acuerdo sobre una nueva fiscalidad en España. Si para algo sirvieron la Moncloa y sus compromisos, fue para iniciar una política fiscal moderna acorde con los tiempos de Europa. El resto puede ser accesorio, entre lo cual una especie de moderación de los partidos políticos, mesura en la prensa, o las autonomías

Hoy en Guatemala, se discuten acuerdos comerciales con el mundo, se habla aunque cada vez con menos intensidad, de la globalización económica, pero lo que no se acepta es discutir el asunto fiscal, pues Guatemala es diferente, y en la finca no hay ni de lejos problema con lo fiscal, en la finca ni de lejos se puede hablar de la relacion capital trabajo, ni se puede discutir sobre la urgente distribución de la renta. Como guate no hay dos, carajo. Somos el último país en tasa tributaria del continente, y ahora sin Haití.

domingo, 24 de enero de 2010

¿DESENLACE EN HONDURAS?

¿DESENLACE EN HONDURAS?

Miguel Ángel Sandoval

Como previsto, una vez consumadas las elecciones en Honduras, y electo el nuevo presidente de ese país, se iba generar una ola de alivio por todas las capitales del continente y por todos los grupos empresariales y políticos, de la prensa y derecha de siempre. Y por supuesto, el golpe de estado contra Mel Zelaya se tenía que enterrar, se tenía que ocultar, olvidar con tantos atropellos, para así dar inicio a una nueva fase de las democracias en el continente.

El proceso, con sus dificultades esta llegando a termino. Hay presidente, existe la idea de darle el apoyo porque todas las transiciones han ido de la guerra o los golpes de estado a la democracia y finalmente el de Honduras no fue tan cruento, etc. Por ello no se puede juzgar a priori a las nuevas autoridades hondureñas que han recorrido este proceso, por lo demás común a todo el continente con alguna excepción.

Aunque en todo este raciocinio, no hay mucho espacio para preguntarse que pasa con la resistencia hondureña y por supuesto cual es la situación de Mel Zelaya, y cual es el estado de los compromisos que el presidente depuesto estableció con sus homólogos del ALBA. Queda asimismo pendiente la pregunta dirigida a todo mundo por igual, en el sentido de cuales son las posibilidades de los gobiernos democráticos para impedir en lo sucesivo estas agresiones a la construcción de procesos independiente en cualquier país.

Ya el presidente dominicano se adelanta a los análisis sobre este tema. Al negociar un salvoconducto con Lobo y por supuesto con Zelaya, hace una contribución para resolver un asunto engorroso, pero por supuesto no el principal del escenario hondureño. Que a Mel Zelaya había que proporcionarle una salida, ni duda queda, pero la principal de todas le esta vedada y es la de mantenerse en Honduras y trabajar con la resistencia nacional o con cualquier proceso político, de acuerdo con su libre elección. Eso queda vedado con el acuerdo alcanzado. Queda la impresión que la diferencia es que ahora su salida de Honduras es negociada no a la fuerza como al momento del golpe de estado.

El tema de fondo son los planteamientos de la resistencia hondureña que en estos días parece que se ha olvidado. Queda la sensación que la resistencia desaparece con el cambio de un gobierno de facto a uno electo. Lo que no se dice es que el nuevo gobierno electo lo es por medio de unas elecciones cuestionadas, ilegitimas, aunque formalmente legales.

El planteamiento de la resistencia hondureña es desde hace meses el de llamar a una reforma constitucional ante el agotamiento del modelo político de honduras. Y parecería que esto tiene razón de sobra para implementarse. Es lo que no podemos permitir que sea ocultado. La elección de Lobo y la precaria “normalidad” alcanzada con las elecciones, no resuelve esta que es la demanda de fondo de los demócratas hondureños. La crisis hondureña, no termina con la salida de Zelaya, pues falta que salga la resistencia nacional y ello no parece viable. Dicho en otros términos, Zelaya puede ser parte de la resistencia pero no sustituye a la resistencia. Ese es el fondo del problema.

martes, 19 de enero de 2010

¿NOS MORIMOS O NO? ESA ES LA CUESTION.

¿NOS MORIMOS O NO? ESA ES LA CUESTION.

Miguel Ángel Sandoval

Como previsto, las declaraciones de Castresana afirmando que en país esta en riesgo de muerte, no han dejado a nadie sin opinar, y sobre todo, para decir que no hay que ser, que el comisionado exageró, y cosas por el estilo. Bien mirada la idea que plantea el comisionado de la CICIG, pues resulta que no es real en sentido literal, pues ello equivaldría a la muerte de unos 12 millones o algo más. Y la verdad que no estamos en ese trance. Es cierto que nos morimos pero de a poquito, gota a gota. Es como decía el poeta Manuel José Arce hace algunos años, total no pasa nada, me desangro. Nada más.

Pero el punto es que lo que advierte el comisionado es el serio peligro, riesgo, de que el país se nos caiga en pedazos de las manos; que se convierta de verdad en un país ingobernable, y que no tenga futuro, alternativas. A eso se refiere el comisionado español. No a la muerte física de todos nosotros. Pero si a la muerte de las instituciones del país y las ideas de gobernabilidad, de consensos, de vida en colectividad, en comunidad. Es eso lo que estamos perdiendo a ojos vista.

Que el comisionado de la CICIG lo diga solo le adjudica a esa declaración mas resonancia, pero eso ya lo sabíamos. Basta ver el deterioro del medio ambiente o mejor dicho la muerte de lagos, ríos, fuentes de agua, etcétera. La muerte de nuestros bosques, de las especies animales y vegetales. La contaminación del aire que lo hace irrespirable, Y en lo social, los asesinatos de mujeres, niños, gente de cualquier posición social, religión, preferencia asexual, y el resto de sectores.

Es por todo esto que no se puede dejar de tomar muy en serio la afirmación de Castresana en cuanto a que como país estamos agonizando. Infelizmente tiene razón, y lo que nos corresponde es dar un golpe de timón a nuestro camino. Es lo que nos toca hacer... Nada nos sacamos con la autocomplacencia.

viernes, 15 de enero de 2010

ROSEMBERG Y LA CUESTION FISCAL

Letra con Filo

ROSEMBERG Y LA CUESTION FISCAL

Miguel Ángel Sandoval


El desenlace del affaire Rosemberg con su cuota de sorpresa abrió otro periodo de discusión en el tema de seguridad. De acuerdo con el informe presentado por el comisionado Castresana, para la solución de la primera parte del caso fue necesario la participación de 300 investigadores o personal de apoyo. En pocas palabras, algo más que los efectivos que existen en el Ministerio Publico para este tipo de trabajo policial.

En otros términos, para la solución de cada uno de los casos que existen pendientes de aclarar y llevar ante los tribunales de justicia, haría falta un contingente de varios miles de investigadores y de recursos logísticos y económicos, que hoy no existen. O sea que tomando en cuenta la ola de violencia y el desbarajuste que existe hoy en la institucionalidad del país, el esfuerzo tendría que ser de primer orden, y tomar medidas dramáticas para abordar el asunto de unos 6,500 casos de crímenes sin solución que a la fecha hay en el país.

Lo que se ha dicho hasta el cansancio se pone en el centro del debate nacional de manera dramática. No tenemos fiscales ni siquiera a nivel del Salvador. No contamos con recursos financieros para abordar el esfuerzo que de manera sistemática se trata de ocultar. Es cierto que hay crímenes, pero la verdad verdadera es que los investigadores del MP están saturados de casos y aparte no cuentan con recursos técnicos ni con la mística necesaria para dar resultados.

Y precisamente este ángulo del problema es el que revelo la solución del affaire Rosemberg. Dicho de otro modo, todas las personas que se felicitan por el hallazgo, deberían entender que la capacidad operativa puesta en función por la Cicig y su comisionado, es casi imposible de poner en marcha en Guatemala por la falta de recursos financieros y por supuesto de personal.

Los investigadores de la Cicig son profesionales que desde sus países han llegado al nuestro por un periodo de tiempo definido, y sus conocimientos, se los llevan de regreso. Salvo que estemos dispuestos a invertir en la seguridad y en la capacitación policial. Pero para ello es indispensable abordar sin más demora una reforma tributaria progresiva, global, que nos permita contar con recursos frescos para la inversión en la seguridad ciudadana, pues de no hacerlo, todo se reduce a deseos irrealizables.

Se trata de optar. O se gasta en policías privadas que hacen la vida menos riesgosa y algo más segura para pocas gentes, aunque con la sensación de estar finalmente prisioneras de la inseguridad. O gastamos en campos pagados en los medios denunciando la falta de seguridad, o le invertimos a la seguridad vía lo fiscal, recursos que por supuesto, deberán ser auditados de manera real, constante, y sobre todo, sin descanso. Eso es lo que hay que poner en la agenda. Lo demás es ganas de hablar por gusto y sin salida.

viernes, 4 de diciembre de 2009

HONDURAS Y EL MIEDO A LA DEMOCRACIA

Letra con Filo

HONDURAS Y EL MIEDO A LA DEMOCRACIA

Miguel Ángel Sandoval

La situación hondureña cada día se hunde más en las honduras políticas. El evento electoral fue sin violencia, pero no por decisión de los militares y golpistas hondureños, sino debido a una madura apuesta de la resistencia de ese hermano país. En efecto, la resistencia apostó a la vía política, al derrocamiento de los golpistas sin uso de la fuerza, y sobre todo, a la derrota de las urnas sin asistir a ellas, y sin contar con partidos políticos en primera instancia, y si con una amplia fuerza social, articulada, con sus limitaciones, pero con un proyecto político de largo alcance.

Ese proyecto tiene que ver con la democracia participativa, con las gentes ejerciendo sus derechos y movilizada. Es lo que hemos visto en los días posteriores el golpe y las elecciones. Las diputadas de la oposición han desenmascarado al congreso, conocido como la chanchera, con perdón de los puercos. Y la movilización continúa, de la misma manera que la conciencia que el fraude fue de naturaleza escandalosa.

La victoria de la resistencia es de magnitud insospechada y sobre todo, es algo que con los días crece. Las cifras oficiales no sirven de mucho para analizar el fenómeno ocurrido el 29 de noviembre. Esas cifras solo nos permiten intuir la magnitud del fraude y la desvergüenza del coro de golpistas del continente. En pocas palabras hubo fraude, hubo ilegalidades por parte de los golpistas y sus aliados externos. En Guatemala los medios hicieron todo lo posible por validar el fraude, pero como los hechos son testarudos, ahora sabemos en parte la realidad de los hechos.

El día siguiente del fraude vimos caravanas de hondureñas y hondureños desfilar con el dedo limpio, como una muestra de que no participaron en la farsa, ni para anular el voto pues eso podía dar idea de mucha asistencia. Y supimos que la gente declaró estado de sitio popular contra el golpe, con la consigna de permanecer y todo el día del domingo 29, de 6 de la mañana a 6 de la tarde en sus casas, para hacer más vergonzosa la derrota del estado hondureño y los golpistas. Pero además, poco a poco, aparecen las incongruencias de los golpistas que todavía no tienen datos firmes y sólidos de los “resultados” del domingo 29 de noviembre.

Los estados unidos, convertido en el principal elector en la fiesta cívica hondureña, dicen ahora: yo no fui, fue teté. Y se lamentan de que no se haya reinstalado a Mel Zelaya en la presidencia, y bla, bla, bla. Pero lo cierto del caso es que los países democráticos de la región no reconocen al mentado Porfirio Lobo que nunca tuvo piel de oveja, pues supimos desde siempre que se trataba de un hijo de la oligarquía y los golpistas.

Brasil, Venezuela, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Cuba, Argentina, Uruguay, la Comunidad Europea y muchos países más, no reconocen el resultado de la farsa electoral hondureña. Hay pues un pulso político regional, y sobre todo, lecciones para todos que debemos tomar en cuenta. Todo parecería indicar que hay una embestida imperialista o si se prefiere, antidemocrática en la región. Y asistimos a una situación en donde prevalece el miedo a la democracia como lo he escrito desde hace un par de años. El tiempo le dará, sin duda ninguna, la razón a la resistencia hondureña.